Desde sus comienzos científicos en los siglos XVIII y XIX, la Ciencia de la Nutrición ha ido adquiriendo progresivamente mayor importancia en todos los países del mundo.
  La dieta del deportista debe orientarse según la disciplina deportiva que practica, la intensidad y frecuencia del entrenamiento, época del año, latitud geográfica, así como también la talla, sexo y peso.

Esto sólo se puede lograr, de forma ideal, a través de la supervisión de un experimentado monitor deportivo (entrenador) y un especialista en nutrición y medicina deportiva. En ningún caso los suplementos pueden sustituir totalmente a una equilibrada alimentación natural. Es muy importante que en cada ingesta se combinen los alimentos para que estén presentes las sustancias nutritivas esenciales, satisfaciendo así las necesidades energéticas y nutricionales.

Todo deportista debe asesorarse sobre la disciplina que desea practicar, intentando resolver todas sus dudas. Recuerde que la cultura en el deporte es tan imprescindible como su propia práctica.
 
La dietética aplicada al deporte no debería nunca perseguir superar los límites humanos sino solo ayudar a alcanzar el óptimo rendimiento deportivo evitando que este descienda. Una alimentación equilibrada acorde con una actividad física y regular son las mejores garantías de una buena salud física y mental. Si decididamente quiere practicar deporte, utilice tanto alimentos como suplementos de calidad cuya procedencia y composición estén garantizadas.